viernes, 26 de noviembre de 2010

LE HICE EL AMOR A TU RECUERDO...

¿Cómo me quito estas ganas de ti?
ayer le hice el amor a tu recuerdo
viviendo en una interminable fantasía
fui tuya de nuevo
como siempre
desde el día que tu lengua entro en mi boca por vez primera
desde el momento que tus manos devoraron mi piel entera
borré toda distancia
con sólo venir a mi memoria, aquellos instantes de locura apasionada
un zumbido en mis oídos, una ardiente ráfaga de fuego encendió mi hoguera
revoloteó mis pensamientos como un devorador torbellino
sentí tu cuerpo
te sentí en mi
te viví de nuevo
como cuando era la dueña de tus desvaríos
como cuando el arte primitivo de amar, nos devoraba la piel toda
llené por un instante el vacío
calmé en mi mente la sed por tu boca
apacigüe mi cuerpo imaginando que te amaba
entre mis sábanas blancas
sobre el templo de mis sueños
bajo el sudor de mi cuerpo
y la música de tus gemidos...


JHANOAYRA BB 2010
Serie: Mientras te olvido y no lo consigo

jueves, 25 de noviembre de 2010

VUELO...

Soy un pájaro que no ha aprendido a volar
mirando al abismo desde el borde
abajo el inmenso mar
arriba, el inalcanzable cielo
Soy el ave que conoce su don
que al batir las alas se desprende del suelo
pero mira al precipicio, y retrocede unos pasos
hasta el modo seguro
por temor a fallar
por que arriesga la vida cada vez que lo intenta
su endeble alma se difumina con el viento
y palidece su espíritu por no alcanzar coraje
de lanzarse al ruedo, de osar su existencia, de sufrir desilusiones, de acariciar el fracaso
Soy el ave que envejece al borde, que jamás viajó al sur y tampoco al norte
que al escuchar la brava mar se acurruca de frío
que al observar el horizonte se pone a soñar
que es un ave viajera, un ave valiente
que siempre espera la tormenta a la intemperie...  
Soy el pájaro que todos creen intrépido, por aguantar la lluvia, por soportar las heladas ventiscas
por vivir siempre en el filo, y no haber llegado a caer del todo...
Soy un pájaro que necesita aliento
que se quedó atrás de la manada por no sentirse parte de ella
que necesita dueño
que ansía protección
que espera de unas manos que lo inciten a abrir sus alas
a batirlas fuerte
por que conoce su don
pero no alcanza valor...



JHANOAYRA BB 2010
Serie: Mientras te olvido, y no lo consigo...

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Y LA LLUVIA AMANECIÓ CELOSA DE MIS OJOS...

Esta mañana, la lluvia amaneció celosa de mis ojos
de esa inagotable capacidad de mojar las sendas por donde camino
y me preguntó la nube
-¿de dónde sacas tanta agua; acaso un manantial abastece sólo a tus ojos?
y en un suspiro, respondí... - Sólo, recuerdo!
Recuerdo su espalda, firme y erguida; era para mi, el muro de contención de toda mi fragilidad
su manera de andar, tan parecida a la mía; denotaba una inmensa seguridad... que como en mi, aveces era más una pantomima
Sus brazos, sus abrazos... los sentía aún estando lejos, lejos de mi; me sentía protegida como si nunca me fuese a dejar caer...
sus manos, tocaban mi alma cuando acariciaban mi cuerpo... las imaginaba tendidas en mi futuro para ayudarme a caminar...
su voz, la escucho hasta en el silencio, hasta en el eco de mis paredes vacías
sus ojos,  tan pequeños... eran para mi un lienzo en blanco que se pintaban de colores cada vez que me miraba... Por que nunca supo dejarme de mirar...
sus sueños fueron como los míos, lejanos, con miedo de ser expuestos, de parecer vulnerable, de entregar más de lo permitido...
Todas las noches me pregunto; ¿Qué hubo pasado, si digo esto antes?
El temor de ser herida, el miedo a ser rechazada; me impidió pedir abrazos, pedir apoyo, entregar amor, denotar dulzura, desvestir mi esencia y confiar en él...
que para mi, es el único camino que conozco, es el único cuerpo que quiero tocar, el único marinero en el timón de mi barca...
Soñé por años, que seríamos capaces de derribar nuestras murallas, creí que tantos obstáculos en el camino nos harían fuertes, tantos años juntos muchas veces sin estar; el siempre volver, el no podernos alejar... el ser la obsesión más grande y el sentimiento más sublime...
sólo sé que el recuerdo me recuerda que no se vivir si él, que no sé que rumbo tomar... que no tengo sus manos para aferrarme a ellas...
y ser mejor por ellas, y querer vivir para ellas...
hay amor en mi; de ese amor que duele cuando ya no está...
una vez soñé, que creería en mi, que me llevaría a dibujar el mundo...
que me daría motivos para escribir miles de libros
que me alentaría a pintar y a esculpir la vida
quería que creyera en mi, que me ayudaría a forjarme un futuro que compartiría con él...
Hoy, recordando, todo lo que nunca dije, todo lo que jamás pedí...
Hoy, recordando que ya no tengo tiempo,
Solo sé mojar las sendas por donde camino
hacer que la lluvia sienta celos de mis ojos
y llorar... 


JHANOAYRA BB 2010
Serie: Mientras te olvido y no lo consigo

martes, 23 de noviembre de 2010

VAIVÉN

¿A dónde van las olas del mar?
es una pregunta que me hago desde la infancia
cuando el refugio de mis desvelos era imaginar la mar...
para olvidar las huellas macabras de los ladrones de mi inocencia.
Aún imagino la mar...
y en tus pequeños ojos veía el farol, a la distancia
en tu voz, escuchaba claro y fuerte el sonido del viento
y en tu risa, oía la marea romperse fuerte en aquel muro de piedra...
y me imaginada siendo piedra, para que tu risa chocara en mi cuerpo y grabara sus huellas en tez...
¿A dónde van las olas del mar?
que en este instante lo tengo frete a mi
y es la alegoría perfecta de tu ausencia
una ausencia inmensa he infinita
un vaivén de recuerdos que llegan leve con el marullo, que a veces la tormenta, convierte en olas gigantescas
que lo cubren todo, que lo mojan todo con agua salada
que lo inundan todo y arrastran lo bueno, y destrozan la alegría
pero vuelve a la calma, de nuevo a su constante vaivén, eterno e interminable vaivén...
¿A dónde van las olas del mar?
que como yo no encuentran lugar
y la luna burlona, la hace bailar a su ritmo al tocar...
las melodías tristes, las melodías nocturnas
los sonidos del recuerdo, de esos años sin parar...
de seguir siendo lo mismo, de no encontrar un final
de ser del sol el reflejo y de mi llanto un camuflaje perfecto...
¿A dónde van las olas del mar?
que dejan en la orilla la espuma
que dibujan hermosos surcos en la arena
que danzan y danzan y no paran de danzar...
con el canto de las sirenas
con el paso de los navegantes
con el viaje de las especies
con el rose del viento
con el pico de las gaviotas
con el baile de los amantes
con mis pies y su vaivén....


JHANOAYRA BB 2010
Serie: Mientras te olvido, y no lo consigo...

lunes, 22 de noviembre de 2010

HE MUERTO POR TI

He muerto por ti...
y soy el fantasma que transita sin rumbo por las calles llenas ruido de esta ciudad
que  vaga entre la  soledad que  atormenta y asesina todo de deseo continuar
los sueños que  se desprenden de a poco al transitar,
riegan al paso un colorido velaje de deseos sin cumplir, de risas amplias y ganas compartidas
que dejan las señales de mi...
- por acá pasó ella... - ella?... - aquella amó, aquella que murió en vida por aquel amor....
aquella que ya no sabe reír, que huye de todos, huye de ella y que huye de él...
él, que nunca supo la magnitud de su amor,
él, que jamás se detuvo un segundo a ver que había detrás de esa coraza indomable y esa seguridad fingida.
él, que nunca supo que al partir, dejaría un alma en pena
que no supo seguir
que se aferró a su llanto
que se encerró en sus deseos celosamente guardados...

La pena que siento y el dolor que me embriaga, incisivamente se adueña de cada segundo de mi existencia
tengo tanto miedo convertirme en una nube negra; que vive en la lluvia ...

En mis pasos ya no hay belleza, en mi orgullo, ya no ha fuerzas
parece que todo lo soñado fue forjado para ser tuya, para compartirlo contigo, para merecerte
el desvarío de mis pensamientos son una máquina de tortura
que me hablan de ella y me hablan de ti... feliz y sin mi...

He muerto por ti...
porque el valor de levantar la mirada ya no lo encuentro por ninguna parte
porque mojo mi cara todas las mañanas, cuando la soledad de la rutina empieza a atormentarme
cuando la oscuridad de la noche ya no puede ponerle a mi almohada tu nombre
cuando a mi fe ya no puedo pedirle que regreses
cuando a mis ganas ya no puedo consolarlas con un tal vez
cuando a mi futuro ya no puedo ponerle tus manos ayudándome a avanzar...
Porque el amor no fue hecho para mi

que el deseo me mate, que la muerte me lleve
que seas tu,  mi boleto a este lento viaje de morir en vida
de perderme en las esquinas...
Me desvanezco, con la misma rapidez que lo hago en tu mente y cuando ya en ti no exista un mínimo dejo mi paso por tu camino....

sabre que he muerto por ti.... y que por miedo nunca te mostré mi alma frágil, mi corazón inmenso y mis ganas hacerte feliz...




A ti, que eres un tatuaje en mi alma que no podré podré borrar jamás...


JHANOAYRA BB 2010
Serie: Mientras te olvido, y no lo consigo...

miércoles, 10 de noviembre de 2010

EL RINCÓN SECRETO



Si mañana amanezco con ganas d besarte como si aún me pertenecieras...
Qué hago con las ganas sin rumbo y con el reflejo turbio de la ausencia?

Las cenizas de un alma en polvo volaran cubriendo cada rincón de esta ciudad...
Que me recuerda a ella...
Que calmó mi sed, en temporadas de sequías extremas...
Que fue la luz brillante que al alba hacía a mis ojos abrir al día
Que fue todo y  fue nada,
Porque acá estoy yo siguiendo los rastros de mis vidas pasadas...
Donde ella fue reina, y fue tambien mi esclava
La que amé como a nadie, la que odié como nunca
Porque se fue de mi, vaciando a su paso un cuerpo erguido...
Se llevó mi orgullo como trofeo, como un adorno que huele a recuerdo, como para no olvidar...

Si mañana amanezco con ganas de abrazarte, porque el frio batallador del invierno apremia,
Qué hago con tantas ganas que no caben aquí adentro, qué hago con los bocetos de todos esos sueños?

Que el fuego arda, que lo consuma todo, que se vuelva humo, que vaya lejos...
Muy lejos...
Todo el amor olvidaste en este rincón secreto....
Mi rincón. 

JHANOAYRA BB 2010
Serie: Mientras te olvido, y no lo consigo...

lunes, 1 de noviembre de 2010

PUEBLO DE ESPANTOS



No he dejado de mirar las calles oscuras, cuando la luna sale, en este sitio olvidado, todo se sabe. No hay secretos en una ciudad de una sola calle, la gente se levanta témpano y se acuesta muy tarde; Inventando historias raras de gente que un día en el pasado piso este pueblo de espanto

 Yo no se si es verdad, no sé si lo han inventado, ya  me sé los cuentos repetidos los viejos cansados, Creo que con el tiempo se ha perdido la imaginación de antaño.

 Antes en la plaza nos sentábamos los muchachos, alrededor de un roble de muchos años a escuchar los cuentos de amor, de lejanía y de sueños esperanzados, que los abuelos narraban todos los días con el ocaso, un cuento nuevo y un nuevo viejo luchando contra el tiempo y el recuerdo…

 Decían, antes, que llegaban barcas, con alemanes y franceses, que traían ropas y dejaban lágrimas y muchachos en las panzas, que dejaban lágrimas de partidas y esperanzas de que volverían.

 Yo soy una de esas esperanzas, mi madre aun lo espera con ansias todas tardes tejiendo bufandas en el muelle junto al mar, a estas alturas me dice, que “es mentira que no es na´” lo único que me consuela es que no esta sola en el lugar, cinco más la acompañan en la misma ansiedad, pero si les dices algo sólo dicen que “no es na´”…

 Yo me olvide de los sueños cuando crecí sin papá, cuando pregunte por el me dijeron “ya vendrá”, no vino nunca, ni en el barco de la ropa, ni en el del licor, ni en el barco de los sueño y ni en barco del adiós…

 A veces me pregunto, si el sabrá que me dejó, mi madre me contaba que él le regalo una flor y la miraba bonito escondida en el callejón, yo con el tiempo aprendí a  alejarme de lo oscuro, a no  hacerle caso a las cornetas de los barcos al llegar, y tampoco a la mercancía que venía de algún lejano lugar, eso lo aprendí a los quince con unos ojos azules, de un Frances encantador, mi mamá me llevo al muelle corriendo como aun hacen todos en el pueblo cuando llega un barco nuevo…

 Yo tejía una bufanda, desde que tenía memoria hacíamos el mismo recorrido, ella me grita “vamos, vamos tal ves sea en este”, hablaba de papá, y con los años sólo le seguía el juego y me reía, para no quitarle su razón de vida…

 En uno de esos recorridos estaba él, con ojos bellos del color del mar, en la carrera mi bufanda calló, y corrió tras de mi, pero mi madre corría rápido y me tenia tomada de la mano, cuando llegamos al muelle de los sueños olvidados, ese chico me miró, yo sonreí como se sonríe cuando se encuentra el amor, pero mi madre se dio cuenta y le dijo “ si UD no viene con una flor, aléjese de mi hija” el sólo le entregó la bufanda y se fue, ese día comprendí cual era mi destino…

 No sabía lo que quería sólo sabia lo no quería, y de eso me aleje, no quería hacerme vieja con sueños permanentes, no quería tejer bufandas al frete de muelle, no quería una barriga de adolescente, no quería ser mi madre ni tampoco ser su hija, no quería ser nadie sólo quería vivir mi vida…

 Quizá convertirme con el tiempo en la viejita de la plaza, que cuenta historias rebuscadas, quizá ser una maestra por cursos de correspondencia, quería leer, tener imaginación, vivir otras vidas en las historias de amor, no quería la tristeza ni la espera que no acaba, quería demostrar que las cosas cambian, y que el pueblo de espantos no era la excepción de la regla, quería ser distinta, quería ser pionera y me quedé sola sin hijos y sin espera…

 No se si valió la pena, lastimosamente en este pueblo que no aprende, las mujeres solas, bueno sin hijos de franceses, somos objeto de habladurías y las madres de hijas solas, repito sin hijos de franceses, se sienten fracasadas, no sé porqué hablo en plural en todos los años de historia, sólo dos mujeres nos hemos quedado solas, la dueña del cabaret del farol rojo, porque no podía tener hijos, y yo, porque preferí leerme todos los libros de la biblioteca primero…

 Sólo a los 18 años, por culpa de un libro que encontré escondido en un baúl, quise saber q se sentía tener sexo, era un libro oriental con ilustraciones casi parecidas a las pociones q ejecutaban perfectamente los gitanos en un acto de contorcionismo, aquellos que venían una vez al año para hacer una feria cerca del muelle, pero en el pueblo no habían hombres solteros y mi mamá siempre me decía que los hombres casados eran de sus mujeres y de las prostitutas. Así q solo puede ejecutar aquellos ejercicios individuales que practicaba en las tardes cuando mi madre se iba con sus 5 amigas…

 Nunca pude contener esos gritos de explosión, un tiempo los viejos del pueblo, los que ya no sentían sueño, los que caminaban como centinela por las calles, decían que a media noche aparecía un espanto en mi casa, que daba gritos como si viviera una tortura, un día apareció el cura del pueblo para exorcizar la casa, desde ese entonces me mordía la almohada…

 La curiosidad sexual terminó el día que en ese mismo baúl encontré un libro de enfermedades venéreas, nunca me vi como mujer de nadie y menos como prostituta, estuve un tiempo imaginando a todos los hombres del pueblo con penes en forma de flor o con manchas en el cuerpo, así que me quedé con mis manos como mi mejor secreto; a veces pensaba que si las mujeres del pueblo supieran lo que yo, no volverían a ir detrás de los barcos extranjeros, pero me acordé que si eso pasaba el pueblo se extinguiría con el tiempo…

 A los 20 años monté una escuelita, ya me había leído todo, y me parecía injusto que fuera yo la única que conociera el mundo… los primeros tres meses no hubo nadie en clases, sólo 5 sillitas vacías y eso q era gratis, fui de casa en casa a preguntar porque no quieran que sus hijos aprendieran nuevas cosas, y sólo una me dijo la verdad, no quería q sus hijas siguieran mi ejemplo de soledad…

 Decidí cambiarle el nombre, de “el sueño de los chicos” paso a llamarse, “ lo que hay detrás de los barcos, ESCUELA PARA ADULTOS” en letras grandes, algunos solo fueron los primeros días para que les dijera que significaba “adultos”, la ignorancia del pueblo no tenia limites, a esos les regalé un diccionario con algunas palabras y sus significados escrito a mano, bueno a los que sabían leer, a los otros sólo les expliqué, la semana siguiente cuando llegué estaban sentadas 3 de las chicas del cabaret, en ese momento me di cuenta q no sólo ellas podían aprender de mi, sino que yo también podía aprender de ellas, al final de cuentas ellas eran las únicas q habían cruzado el mar, venían de lejos y sólo ellas  en la ciudad tenía sueños, los demás se conformaban con lo que fuera viniendo.

 Una se llamaba Paulina y le decían la chi-chi porque tenia 16 años, era australiana se escapó de su casa porque su padre le pegaba; se montó en un barco sin saber que arrancaría y desde ese entonces no pudo regresar; la otra se llamaba Estela era española y le decían la mami porque había dejado a sus hijos escapando del marido, que la había encontrado con el vecino y con su mejor amigo, y la otra era Raquel, la dueña del cabaret, desde los 15 años como todas las chicas aprendió a correr al muelle, desde hay en todos los barcos dejó un amor y con ninguno consiguió preñarse, desde ese momento se volvió sombría tenia tantos hombres como olas el mar y decidió hacer el negocio para albergar a las forasteras, pero se enamoró de un hombre casado y ganó el título de prostituta, la única palabra de 10 letras que todos conocían el significado.

 Los primeros meses de clases, les hable de geografía, y les dio curiosidad de viajar, Estela se montó en un barco y se fue a conocer parís, llegó con historias y dibujos de lo linda q era la ciudad, con su arquitectura antigua y sus ricos vinos, a Paulina le dio añoranza de volver Australia, pero no se atrevió a regresar y Raquel solo se reía, les hable de matemática el negocio empezó a cobrar frutos, me ayudaron a ampliar la escuela y obligaron a las otras 5 chicas a asistir a la escuela para que contaran las propinas.

 Las chicas les hablaban a los hombres de lo mucho que aprendían, de las batallas de libertadores, de la ciencia y del nuevo nombre del agua, y ellos poco a poco por curiosidad se fueron acercando.

 La Raquel le puso precio al curso y hasta lo estableció en niveles, ya las 3 primeras alumnas iban poco al cabaret, ellas hicieron un cursillo exclusivo para niños, y así le evitaron a las madres la vergüenza de responder las preguntas osadas que los niños hacían; y mi madre, ella me alaba las orejas, porque esa nueva compañía no era digna de su hija, hombres casados, prostitutas, y sin embargo era feliz…

 La escuela llamó la atención de los forasteros que visitaban el muelle con mercancía, hasta se quedaban por semanas para tomar clases de lectura, para leer mejor los mapas de viajero,  lo que antes era un cabaret ahora era la única posada por los alrededores, como cambian las cosas, aunque seguían siendo las únicas prostitutas del lugar también, así que de vez en cuando complacían a los moradores, como dice mi madre “árbol que nace torcido jamás su rama endereza” pero por lo menos, me llevaba el mérito de haberlas hecho más cultas y yo el placer de haber conocido la vida desde las miradas de otros…

 Ya las señoras iban  a la escuela junto con sus hijas, comenzaron asistiendo para cuidar lo que estas aprendían, pero terminaron aprendiendo junto con ellas, lo que jamás puede hacer fue dar un curso mixto, por las mañanas, madres e hijas, por las tardes los chicos y en las noches adultos y forasteros, estaba agotada, ya habían pasado 5 años desde que montamos el primer salón, las chicas del cabaret me habían ayudado, y lo que más me complacía era el haber redimido por completo a Paulina, aun le decían la Chi-Chi de cariño, pero encontró un buen hombre alemán que decidió quedarse y montar un abasto…

 Las cosas en el pueblo habían cambiado algo, yo daba el curso en las mañanas y Paulina lo daba en las tardes, en las noches nos turnábamos, los viejos del pueblo seguían contando cuentos, las jovencitas aún corrían al muelle pero se hacían las duras y pedía por lo menos 3 visitas antes del compromiso, mi madre dejó de esperar a mi padre y dejó de reprocharme la falta de nietos, se conformó con los chiquillos que corrían por la casa en el recreo del colegio y yo, sola y sin libros nuevos…

 A pesar de huirle al muelle, en mis noches libres caminaba hacia el, me quedaba fija viendo el farol, que les decía a los viajeros que acá estaba un puerto, ese es el problema de ver los sueños cumplidos, que después uno no sabe en donde ocupar el tiempo, aun era joven con el alma vieja y cansada, ya  no quería estar acá, pero no sabía si en el horizonte había un lugar para mí y la idea de irme era impensada, aunque soñada, mi madre no dejaría el pueblo ni que la mataran, yo no dejaría a mi madre sola ni que detrás del mar hubiera un universo sin explorar abriéndome los brazos.

 Me dejaba llevar hasta la plaza, y hay seguían los viejos contando las mismas historias de cuando era niña y no habían llegado los libros,  yo aún soñaba con ser la de los cuentos, y me acercaba para sentarme al lado del abuelo, y ver los rostros de los niños, con sus ojos brillando y sus sonrisas amplias, con cara de espanto y con la curiosidad más vasta que el cielo estrellado.

 Esa noche lloré, en cada es quina, en cada banca, en cada callejón, veía a las jóvenes más jóvenes que yo, recogiendo a sus hijos, saludando al marido, los viejos vigilantes, y yo con mi falda larga, y mi suéter tejido, con la piel helada del frío y los ojos rojos y vacíos, esa noche quise ser amada, como las novelas de amor, quise dar vida como bien me lo decía mi madre, quise ser prostituta, quise ser cualquier cosa menos yo, llegue a mi casa, me encere en el cuarto, y me dormí…

 Al otro día, las puertas de la escuela no abrieron, después de 10 años  ininterrumpidos, al salir por el callón, vi a mis alumnos sentados en la acera y preguntándose entre sí, la razón de mi demora…

 Sólo de una persona no pude esconderme, mi madre, me vio cruzar el portal de atrás, con la chamarra y mi maleta, no me habló, pero sentí su mirada penetrante en la nuca, y escuché caer una lágrima al suelo…
 Al voltear sólo pude decirle, “vente conmigo, estamos a tiempo, el barco zarpa en media hora, has las maletas y vente conmigo…”

 No hubo dolor más grande que las palabras de mamá ese día: “sólo Ud. debe irse de este pueblo, nunca entendí porque no lo había hecho antes, si Ud. no jamás perteneció a este lugar, Ud. es del mundo y apenas hoy se da cuenta, busque su vida sin estorbos, yo en tanto seguiré abriendo la escuela y cuidando de los libros de la biblioteca por si un día regresa, dios bendiga sus pasos y trate de ser feliz aunque tenga que matar para eso”

 Yo sólo pude abrazarla, y correr…

 El barco zarpó con la aurora, veía mi vida alejarse poco a poco, hasta que sólo encontraba mar por los cuatro costados, las lágrimas no cesaron por varios días, desde mi camarote sólo veía el cielo y en mi estómago  sentía las olas del mar mediterráneo, no sabía bien cuantos días habían transcurrido, hasta que al fin asumí y entendí  mi nuevo destino, no había marcha atrás, era imposible nadar tanto…

 Al salir, caminé por la popa, gente distinta, con lenguajes distintos, comidas exóticas y vestimentas extravagantes, era el mundo entero el que estaba sobre la mar, asustada y complacida entendí que esta sería mi vida de ahora en adelante, que de alguna manera podía ser yo y vivir abiertamente todo lo que había aprendido, era maravillosa la exquisitez culinaria y contemplar al fin la inmensidad del mar

 Gente de todas las clases, estudiantes, comerciantes, banqueros, empresarios, familias, y mujeres solas como yo, y hombres solos como aquellos, un mundo diferente, a los cuentos de la plaza, a los libros de la biblioteca, todo lo que había escuchado se volvía realidad como por arte de magia

 Me acerqué a la proa y me salpique del agua salada y fría, húmeda contemplaba el horizonte, cuando un marino francés de ojos azules, se me acercó ofreciéndome una copa de vino, que acepté y me bebí de un trago…

 Luego le pregunté el destino del barco, y me respondió, “París, lindas calles, buena comida, romance” y “ud a donde va?”

 Yo voy  al primer puerto que visite el barco, le respondí, voy huyendo del lugar donde nací y con la bendición de mi madre regresaré algún día con la mirada llena de mundo…

 ¡Si le entiendo!, respondió el, yo nunca he vivido en un solo lugar, pero imagino mi vida entera en un pequeño pueblo, y juro no poder soportarlo, a menos que me hubiera enamorado, lástima que nunca encontré de nuevo a aquella chicuela

 Y yo sólo sonreí…

 Aquella chicuela, tenía su misma sonrisa, ¡sí! era idéntica a su sonrisa, dijo él

 La encontré un día al zarpar en el pueblo de espantos, corrí tras ella cuando se le calló la bufanda que tejía, nunca en mi vida dí una carrera tan grande, lástima que al llegar su…

Su madre le dijo “¿si no trae una flor aléjese de mi hija?”, le dije

 ¡Sí! y juro que corrí a buscar la flor, pero al regresar no la encontré, he visitado el muelle todos los años con la flor en la mano, pero jamás  volví a verla

 Es que jamás volví a visitar el muelle desde aquel entonces, y cuando voltee ya el no estaba a mi lado…

 Un sueño fugaz, un trago amargo, las olas hacían peso sobre mi cabeza y alucinaba historias de amor, el único hombre al que le sonreí en mi vida, el ocaso se burlaba de mi delirio y el horizonte se escondía de pena con la noche, empezaba a lamentarme de nuevo cuando el capitán anunció la cena

 Corrí y busque mi mejor chamarra y mi falda larga y unas botas de cuero para abrigar los pies del frío nocturno de alta mar

 La comida tipo buffet, todos en un gran salón, yo no sabía que probar para comer, tanta comida jamás saboreada, decía en mi cabeza; y de repente, una flor sobre mi hombro y un susurro en mi oído…

 Las flores son difíciles de encontrar en un lugar tan estrecho, me dijo, y un caballero ha de cumplir lo que ha prometido, le enseñaré París, visitaremos juntos los canales de  Venecia, verá la Riviera y los Caminos de Compostela de mi mano, si Ud. me lo permite he de rendirme a sus pies…

 Y cuando Ud. lo quiera preciso regresaremos juntos al pueblo de los espantos para contarle a su madre que no rompí mi promesa, se arrodilló frete a mí, quédese conmigo el resto de mi vida y nunca más estaremos solos…

 Todo el salón de pie, esperando mi respuesta y sólo pude correr, llegue a la proa de nuevo y le grite al horizonte que no me había equivocado y le conté a la luna que no era un delirio y que el alba sería mi testigo cuando el ocaso se disculpe conmigo…

 Detrás de mi estaba él, y detrás de él los pasajeros, una hermosa anciana le regaló su anillo de compromiso, que tenía desde hace 60 años, y le dijo frete a mi “toma muchacho, desde que mi marido murió hace 10 años, este añillo sólo es recuerdo, me dio la suerte de un gran amor por 50 años, y te dará la suerte de que ella te dé el sí para siempre”
 Tomo mi mano y colocó el anillo…

 Llegamos a París, cumplió lo prometido, a mi madre la llamaba a diario para contarle lo ocurrido, para contarle de sus nietos, para hablarle del mundo, para que no se olvidara de mi, para que supiera que la amé más que a nada, para que no se fuera sin despedirse  de mi….

 Nunca pude verle de nuevo, hasta que eché sus cenizas al mar, el mar donde había esperado a mi padre eternamente…
 Jamás volví a Paris, continué su legado que también era el mío…

 Inundé la biblioteca con más libros…

 Mi francés y yo, caminábamos por el muelle todos los días en el ocaso, el siempre con una flor y yo siempre con mis lágrimas…

 Nunca me viste cumplir mis sueños, pero los cumplí, le decía…

 Hoy soy la viejita de la plaza, como lo fuiste tú, y lo fue mi abuela

Hoy vuelvo a estar sola, y son dos flores las que llevo al muelle…

Hoy fueron mis hijos los que se fueron, de vuelta a París…

Hoy soy yo la que teje las bufandas en honor a grandeza

 Hoy soy yo la que espero

 Y hoy es mi espanto el que camina solitario por este pueblo…


JHANOAYRA BB  | 2009 

NatGeo||Arte-Instantáneo

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